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miércoles, 5 de marzo de 2014

Tiempo para Compartir: Por medio de la expiación de Jesucristo me puedo arrepentir y se me perdonarán mis pecados. 

Ideas del Bosquejo 2014
· Muestre una lámina de Jesucristo en Getsemaní y repase brevemente la Expiación (véase Lucas 22:39–44). Invite a alguien a que lea Doctrina y Convenios 19:16 y pida a los niños que presten atención para descubrir lo que deben hacer para disfrutar las bendiciones de la Expiación.

· Cuente el relato de Alma, hijo, e invite a los niños a hacer acciones junto con usted que correspondan al relato. A continuación figura un ejemplo: "Alma, hijo, estaba tomando malas decisiones (hacer cara de malo). Él y sus amigos trataron de destruir la Iglesia. Un día, un ángel vino a impedírselo; Alma tuvo miedo (actuar como si tuviera miedo). Tuvo tanto miedo que cayó al suelo como si estuviera muerto (actuar como si estuviera muerto). Se sentía tan mal por sus pecados que no pudo moverse durante tres días (quedarse quieto). Finalmente, recordó que Jesucristo había pagado el precio, es decir, había expiado sus pecados. Cuando pensó en lo que Jesús había hecho, sintió gran gozo (saltar de gozo). Alma se arrepintió y llegó a ser un gran profeta que enseñó a la gente en cuanto a Jesucristo" (véase Alma 36).

· Analicen brevemente los siguientes principios del arrepentimiento: (1) darme cuenta que hice algo malo, (2) sentir pesar por el pecado, (3) confesar al Padre Celestial, (4) corregir el error y (5) no volverlo a hacer.


Más Ideas

· Coloque láminas de la Última Cena, de Cristo en Getsemaní, de la Crucifixión y de la Resurrección alrededor del aula. Señale las láminas y diga a los niños que estos son acontecimientos en la última semana de la vida del Salvador. Indique a los niños que les va a leer un pasaje de las Escrituras que corresponde con una de las láminas y pídales que piensen en silencio cuál lámina corresponde con el pasaje de las Escrituras. Lea Lucas 22:13–14, 19–20. Pida a todos que se pongan de pie y que se paren frente a la lámina correspondiente. Hablen sobre lo que está sucediendo en la lámina. Repita con las otras láminas (Getsemaní: Lucas 22:39–44; Crucifixión: Lucas 23:33–34, 46; Resurrección: Juan 20:11–18). Canten una canción tal como "Mandó a Su Hijo" (CN, págs. 20–21) o "Dios vive" (CN, pág. 8). Testifique que Jesús murió por nosotros para que podamos vivir nuevamente con nuestro Padre Celestial.

· Escriba el tercer artículo de fe en la pizarra e invite a los niños a repetirlo junto con usted unas cuantas veces. Explique brevemente cualquier palabra que los niños no comprendan. (Por ejemplo, la Expiación es lo que Jesús hizo para hacer posible que nos arrepintamos y regresemos con Dios). Borre una o dos palabras y repítanlo nuevamente. Continúen repitiendo a fin de ayudar a los niños a memorizarlo.

· Relate la siguiente historia e invite a los niños a ponerse de pie y a actuarla junto con usted. "Un hombre iba caminando por un sendero (caminar en su lugar). Cayó dentro de un agujero profundo (sentarse). Intentó salir una y otra vez, pero no pudo (hacer de cuenta que se trata de salir). Pidió auxilio (pedir auxilio calladamente). Otro hombre iba caminando por el mismo sendero y escuchó al hombre que pedía auxilio (pedir auxilio calladamente de nuevo). Bajó una escalera al agujero y el hombre subió por la escalera y salió del agujero (hacer de cuenta que se va subiendo por una escalera). El hombre se salvó". Analicen cómo se debió haber sentido el hombre cuando estaba en el agujero y luego cuando lo rescataron. Diga a los niños que cuando hacemos algo malo o cometemos un peca- do, es como caer en un agujero profundo del cual no podemos salir por nuestra propia cuenta. Muestre una lámina de Jesús y diga a los niños que de la misma forma en que alguien ayudó al hombre a salir del agujero, Jesucristo nos puede ayudar y salvar para que podamos regresar a vivir con nuestro Padre Celestial nuevamente.

· Invite a los niños a leer Alma 7:11–12 y a mencionar lo que Jesús ha hecho por nosotros. Pida a unos cuantos niños que compartan lo que hayan descubierto. Diga a los niños que Jesús nos comprende cuando nos sentimos dolidos, tristes, asustados o enfermos, y que nos puede ayudar a vencer estas cosas. Escriba las siguientes declaraciones en la pizarra:
Estoy agradecido por el Salvador porque …
El Salvador me ayudará a ...
Invite a unos cuantos niños a compartir la forma en que completarían estas oraciones, o pida a todos los niños que compartan sus respuestas con la persona que esté sentada a su lado.

· Diga a los niños que hay muchos relatos en las Escrituras de personas que fue- ron bendecidas gracias a la Expiación. Cuénteles algunos de estos relatos. Entre algunos relatos posibles se encuentra el de Alma, hijo (véase Alma 36:5–27), Pablo (véase Hechos 8:1–3; 9:1–20) y Enós (véase Enós 1:1–8). Después de contar uno de los relatos, repáselo con los niños. Con una hoja de papel haga una pequeña bola y láncela a uno de los niños; luego pídale que diga algo sobre el relato. Pida al niño que le tire de regreso la bola de papel. Continúe hasta que los niños hayan mencionado la mayoría de los detalles importantes del relato. Dé su testimonio de la Expiación.

· Explique que, gracias a Jesucristo, cuando hacemos algo malo podemos arrepentirnos, lo que significa que dejamos de pecar y nos volvemos hacia Dios. Explique que el arrepentimiento implica sentirse mal, pedir perdón, rectificar lo malo que hayamos hecho y no volverlo a hacer. Analicen brevemente estos pasos, haciendo hincapié en la forma en que el Salvador puede ayudarnos. Divida a los niños en grupos y dé a cada grupo un caso para analizar. Pídales que lean el caso para analizar y que hablen sobre lo que harían para arrepentirse. Por ejemplo, alguien se enoja y le pega a su hermano o a su hermana. ¿Qué debemos hacer? Exprese gratitud por la oportunidad que Jesucristo nos ha dado de arrepentirnos.

· Divida a los niños en grupos y asigne a cada grupo una frase del tercer Artículo de Fe. Pídale a cada grupo que se ponga de pie en el orden correcto y que repitan su frase. Luego pida que toda la Primaria se ponga de pie y repita todo el Artículo de Fe.

· Testifique que una de las maneras en que la expiación de Jesucristo nos salva es que nos salva del pecado. Muestre a los niños un vaso de agua limpia y explique que esto representa a una persona libre del pecado. Agregue una pequeña cantidad de colorante para comida en el agua. Indique que el colorante se esparce por el agua y hace que ésta ya no esté limpia. Explique que cuando pecamos dejamos de estar limpios, tal como el agua. Luego agregue unas gotas de blanqueador para hacer que el agua se limpie otra vez. Explique que cuando nos arrepentimos, la Expiación nos limpia del pecado y somos perdonados. Muestre una lámina de Cristo en Getsemaní. Permita que los niños compartan lo que sepan en cuanto a esta lámina. Testifique del amor que Jesucristo tiene por nosotros y de Su buena voluntad para pagar el precio por nuestros pecados.

· Utilizando algunos de los métodos de enseñanza que se presentan en esta guía, enseñe a los niños sobre el arrepentimiento, lo cual incluye sentir pesar, pedir perdón, corregir lo incorrecto y no hacer más lo malo (véase Primaria 3, lección 10, págs. 51–54).

· Invite a los niños a abrir sus Escrituras y leer Doctrina y Convenios 58:42–43. Pídales que se fijen en lo que sucede cuando nos arrepentimos de nuestros pecados. (Si es posible, invite a los niños a que marquen estos versículos en sus Escrituras.) Cuente brevemente el relato de Enós (véase Enós 1:1–4) y pida a un niño que lea Enós 1:5–8. Testifique que la expiación de Cristo hace posible que se nos perdonen nuestros pecados.

· Explique que las personas que se han arrepentido y se les ha perdonado de sus pecados tienen el deseo de servir a Dios. Divida a los niños en tres grupos y entregue a cada grupo una de las siguientes láminas y referencias de pasajes de las Escrituras: Alma bautizando en las Aguas de Mormón (Mosíah 17:2–4; 18:1–17); Jonás ( Jonás 1–3); los anti-nefi-lehitas enterrando sus espadas (Alma 23:4–18; 24:6–19). Explique que estos relatos hablan sobre la gente que se arrepintió de sus pecados y sirvió al Señor. Pida a cada grupo que repasen las Escrituras y se preparen para presentar una dramatización mostrando cómo se arrepintieron estas personas y sirvieron al Señor (enseñando el Evangelio, sirviendo una misión y rehusándose a pelear).

· Entregue una piedrita a cada niño. Pida a los niños que coloquen la piedrita dentro de uno de sus zapatos e invítelos a que se pongan de pie y caminen. Pregúnteles cómo se sienten al caminar con una piedrita en el zapato. Pregúnteles cómo se parece el pecado a una piedrita. (No nos sentimos bien, hace que no estemos felices.) Pídales que se quiten la piedrita y pregúnteles cómo el arrepentirse y recibir el perdón del Padre Celestial es como quitarse la piedrita del zapato. Explique que gracias a Jesucristo podemos arrepentirnos y recibir el perdón de nuestros pecados. Testifíqueles que el arrepentimiento es una maravillosa bendición del Padre Celestial que nos brinda felicidad.

· Antes de que comience la Primaria, escriba lo siguiente en la pizarra: "Gracias a la _________ de Cristo, puedo _________ y vivir nuevamente con ________". Escriba las palabras Expiación, arrepentirme y Dios en diferentes tiras de papel y péguelas con cinta adhesiva debajo de tres sillas del salón. Invite a los niños a encontrar las tiras de papel y a colocarlas en el lugar correcto de la pizarra. Lean la frase todos juntos.

· Coloque láminas de Cristo en Getsemaní y de la Crucifixión en la pizarra. Cubra las láminas con varios pedazos de papel más pequeños. En cada pedazo de papel, escriba una pregunta en cuanto al acontecimiento de la lámina y una referencia de las Escrituras de Mateo 26–27 o de Lucas 22–23 en donde se pueda encontrar la respuesta. (Por ejemplo: ¿Cómo se llama el lugar donde Jesús fue a orar? Mateo 26:36). Divida a los niños en grupos y pida a cada grupo que busque uno de los pasajes de las Escrituras y que encuentre la respuesta a la pregunta. Pida a los grupos que compartan las respuestas de sus preguntas y que quiten los pedazos de papel correspondientes para revelar las láminas.

· Analice con los niños el significado de las palabras Expiación y arrepentimiento, y explique de qué manera nos puede bendecir la Expiación (véase Leales a la fe: Una referencia del Evangelio, 2004, págs. 19–23, 81–87). Muestre a los niños un regalo. Pida a un niño que intente dar el regalo a otro niño y pida al segundo niño que rehúse recibirlo. Explique que cuando no recibimos un regalo o un don que se nos ha dado, no podemos disfrutar las bendiciones del mismo. Pida a los niños que presten atención para que, a medida que lean juntos Doctrina y Convenios 19:16, descubran lo que deben hacer para recibir el don de la Expiación.

· Pida a los niños que expliquen el significado de las palabras arrepentirse y perdonar. Dé a cada clase un sobre que contenga las siguientes palabras, cada una de ellas escritas en un pedazo de papel distinto: Cuando, me, arrepiento, recibo, el, perdón. Invite a cada clase a poner las palabras en el orden correcto. Cuando hayan terminado, pida a todos los niños que repitan juntos la frase.

· Relate la historia del hijo pródigo (véase Lucas 15:11–24) con sus propias palabras, haciendo uso de tantas acciones como le sea posible (por ejemplo, sostenga en alto dos dedos para representar a los dos hijos, y frótese el estómago para representar el hambre). Invite a los niños a escuchar el relato y a copiar silenciosamente las acciones que usted haga. Muestre una lámina que represente al hijo pródigo y pregunte en qué forma el padre del relato es como nuestro Padre Celestial. Explique que tal como el padre, nuestro Padre Celestial nos ama y desea que regresemos a Su lado; Él nos perdonará todo lo malo que hayamos hecho si nos arrepentimos.

· Invite a un niño a leer Mosíah 26:30. Pida a los niños que presten atención para descubrir cuán a menudo podemos recibir el perdón. Invítelos a pensar en silencio en lo que harán la próxima vez que hagan algo malo.

· Idea compartida por IdeasSud: Jesucristo es mi Salvador. Antes de que el Padre Celestial nos enviara a la tierra, Él eligió a Jesucristo para que fuera nuestro líder y Salvador. Ustedes eligieron seguir a Jesucristo antes de nacer.
Cuando Jesús vino a la tierra, enseñó el Evangelio y estableció Su Iglesia. Él cumplió con Su promesa de ser nuestro Salvador; sufrió, murió y resucitó para que pudiéramos resucitar y vivir de nuevo con el Padre Celestial y nuestra familia.
En las Escrituras se nos enseña acerca de las muchas bendiciones que Jesucristo hizo posibles. ¿Recuerdan el relato del sueño de Lehi? Lehi vio un árbol, el cual representa el amor del Padre Celestial y de Jesucristo.
En el árbol había un fruto que hacía felices a las personas. Lehi probó el fruto y lo llenó de gran gozo. Lehi quería que toda su familia lo probara. (Véase 1 Nefi 8:10–12.)
El fruto del árbol representa las bendiciones que recibimos gracias a Jesucristo y Su expiación. Nosotros probamos el fruto cuando confiamos en Jesucristo, cuando nos bautizamos y recibimos el Espíritu Santo y cuando vivimos el Evangelio y sentimos el amor de nuestro Salvador.
Actividad
Quite la página A5 y péguela sobre cartulina gruesa; haga cortes en el árbol sobre las rayas blancas y recorte los frutos. Para cada fruto, busque los pasajes de las Escrituras, encuentre la bendición que el Padre Celestial nos ha dado y escríbala sobre la línea. Pase la lengüeta de cada fruto por cada uno de los cortes del árbol.
    - Moroni 6: 8
    - Mosiah 16: 7-8
    - Juan 14: 27
    - Hebreos 12: 2
    - 2 Nefi 31: 20
    - 3 Nefi 19: 21
    - Juan 8: 12
    - Moroni 8: 17
    - 3 Nefi 27: 13
    - Moroni 7: 41
· Idea compartida por IdeasSud: Puedo arrepentirme y ser feliz. Una vez, una niña se clavó una astilla en el dedo. Su papá tomó una navajita, la limpió y con mucho cuidado pasó el filo por el dedo de su hijita para encontrar el extremo de la astilla y retirarla. Aun cuando su papá lo hizo con mucho cuidado, ¡le dolió mucho cuando se la sacó! La siguiente vez que la niña se clavó una astilla, no se lo dijo a nadie. A los pocos días el dedo se había infectado y le dolía tanto que querían que le sacaran la astilla sin importar lo que tuvieran que hacerle. Su papá se la retiró con mucho cuidado y a partir de entonces el dedo se le empezó a mejorar.
El hacer algo malo siempre nos duele y a menudo hace daño a otras personas. Tal vez pensemos que el dolor desaparecerá si dejamos de pensar en ello; pero si no le hacemos caso, ese acto malo seguirá doliéndonos y entristeciéndonos.
Nuestro Padre Celestial nos ama y desea que seamos felices. Él envió a Su hijo Jesucristo para brindarnos la oportunidad de arrepentirnos. Por medio de Su expiación, Jesús pagó el precio por nuestros pecados a fin de que podamos arrepentirnos y ser perdonados.
El arrepentimiento es el modo de liberarnos y curarnos de un pecado que nos esté dañando espiritualmente. Lo primero que debemos hacer es darnos cuenta de que hemos hecho algo mal y sentir pesar por ello. Este sentimiento procede del Espíritu Santo. Debemos pedirles a nuestro Padre Celestial y a las personas a las que hayamos ofendido que nos perdonen. Luego tenemos que esforzarnos por corregir cualquier problema que resulte de nuestras malas elecciones y decidir no volver a hacerlo jamás. Después de haber hecho todo lo posible por arrepentirnos, nuestro Padre Celestial nos perdonará gracias a la expiación de Jesucristo. El arrepentimiento nos hace más felices en esta vida y hace posible que vivamos con nuestro Padre Celestial y con Jesús para siempre.
Actividad
Puedes jugar este juego solo o con tu familia. Recorta la figura de la página A4 por las líneas gruesas y negras. Dóblala por las líneas punteadas para formar una pirámide. Pega las pestañas con goma de pegar o con cinta adhesiva a fin de que queden en el interior de la pirámide. Escoge uno de los casos para analizar de la lista, lanza la pirámide y explica cómo aplicar a la situación descrita en el caso para analizar el aspecto del arrepentimiento que haya quedado frente a ti.


    · Idea compartida por IdeasSud: Antes de venir a la tierra, vivíamos con nuestro Padre Celestial. Muestre a los niños de la Primaria la lámina 3–3 (La vida preterrenal), que representa la idea que el artista tiene del cielo. Explique que nuestro Padre Celestial presentó un plan para que todos obtuviéramos un cuerpo físico y aprendiéramos a escoger lo correcto. Lea Moisés 4:1–4 y después pida a los niños que cuenten el relato en sus propias palabras. Pregunte: "¿Quién es el 'Hijo Amado' del que habla nuestro Padre Celestial?". Muestre la lámina 240 de Las Bellas Artes del Evangelio (Jesús el Cristo). Anote lo siguiente en la pizarra: "Se crearía una tierra donde podríamos vivir y demostrar nuestra obediencia a los mandamientos del Padre Celestial"; "Gritamos de gozo cuando oímos el plan de nuestro Padre Celestial"; "Jesús fue preparado para redimirnos"; "Hubo una guerra en los cielos". Escriba los siguientes pasajes sin ningún orden particular: Abraham 3:24–25; Job 38:7; Éter 3:14; Apocalipsis 12:7–9. Invite a los niños a leer los pasajes y relacionarlos con cada una de las frases anteriores.

    · Idea compartida por IdeasSud: Lean y analicen 2 Nefi 2:27 y señale que las elecciones más importantes que realizaremos serán entre el bien y el mal. Divida los niños en tres grupos y dé a cada grupo una de las láminas siguientes: Las Bellas Artes del Evangelio 309 (Alma bautiza en las aguas de Mormón), 310 (Ammón defiende los rebaños del rey Lamoni), 311 (Los anti-nefi-lehitas entierran sus espadas). En cada uno de estos relatos se habla de personas que se rebelaron, se arrepintieron y cambiaron para servir al Señor. Con la ayuda de los maestros, y empleando las Escrituras y los comentarios del reverso de cada lámina, pida a cada grupo que prepare y presente su relato con un teatrillo sencillo. Pregunte qué hizo cada persona o grupo de personas para demostrar su arrepentimiento y luego pregunte cómo podemos saber que nos hemos arrepentido.

· Idea Manual Primaria 1: Pida a los niños que se pongan de pie y diríjalos en el siguiente verso con movimientos:
Cuando hago algo malo (mover el dedo índice de lado a lado),
yo pido perdón;
me siento muy triste (poner cara de disgusto)
por el mal que hice hoy.
Con todo mi corazón (ponerse las dos manos cruzadas en el pecho)
de ser mejor trataré (poner las manos en la cintura y asentir con la cabeza);
y así, al hacer lo bueno,
más feliz también seré (sonreír y asentir con la cabeza).


· Idea Manual Primaria 1: Prepare de antemano un trozo de arcilla o de masa para moldear para cada alumno; después de repartirlos entre los niños, muéstreles cómo hacer con el trozo una bola y cómo aplanarla. Ayúdeles a hacer una carita sonriente en el trozo de arcilla o masa para que recuerden que si piden perdón, se sentirán mejor.



· Idea Manual Primaria 1: Prepare hojas de papel, una para cada niño, escribiendo en la parte superior: Si pido perdón, me sentiré feliz. Entrégueselas con un lápiz o crayón (lápiz de cera). Dígales que dibujen una cara sonriente en la hoja.

· Idea Manual Primaria 1: Ponga las sillas para los niños al revés; cuando quieran sentarse, pídales perdón por haber puesto mal los asientos y pregúnteles qué debe hacer para que estén bien. Mientras vaya dando vuelta las sillas, dígales que se equivocó y que se alegra de verlas derechas otra vez. Explíqueles que muchas veces, cuando nos equivocamos, hacemos cosas que ponen tristes a otras personas. Si nos pasa eso, debemos pedir perdón y tratar de corregir lo que hicimos mal. Agradézcales la paciencia que tuvieron para esperar que les diera vuelta a las sillas, y hágales notar que el saber esperar nos hace más felices.


· Idea Manual Primaria 1: Cante o repita la letra de "Ama a todos, dijo el Señor" (Canciones para los niños, pág. 39).


· Idea Manual Primaria 1: Enséñeles a decir una palabra difícil, como hipopótamo. Dígales que hay palabras muy difíciles de decir. Explíqueles que a veces, cuando hacemos algo que está mal, también es difícil decir "perdón", pero que aunque sea difícil, esa palabra puede hacernos sentir más contentos después.


· Idea Manual Primaria 1: Cuénteles una historia sobre dos niños que están jugando y uno de ellos empuja al otro y lo hace caer; cuando su amiguito llora, el niño que lo empujó le pide perdón y lo ayuda a levantarse, lo cual hace que el amigo se sienta mejor. Haga hincapié en la idea de hacer que alguien que está triste se ponga contento otra vez. Para esta historia puede utilizar la cara que sonríe y frunce el ceño, de la lección 21, dejando que uno de los alumnos la sostenga y la dé vuelta para mostrar cómo se sentían los niños.

· Idea Manual Primaria 3: Prepare una hoja como la siguiente para cada niño, y pídales que escriban los cuatro pasos del arrepentimiento. Para los niños más pequeños, haga dos círculos en cada una de ellas y pídales que ellos mismos dibujen las caras. Sugiérales que pongan las hojas de papel en un lugar visible en sus casas para que les recuerde cómo arrepentirse y cambien de una carita triste a una carita feliz.

· Idea Manual Primaria 3: Pida los niños que simulen estar tristes y que pidan perdón a alguien por alguna falta que hayan cometido. Haga hincapié en el hecho de que cuando pedimos perdón, es importante ser sincero; con frecuencia, esa sinceridad se refleja en el tono de la voz. Demuéstreles cómo pedir perdón con sinceridad y sin ella, y haga que ellos practiquen la forma de pedir perdón con el tono de voz y postura apropiados.

· Idea Manual Primaria 3: Con sus propias palabras, cuente el relato del arrepentimiento de Alma, hijo, y de los cuatro hijos de Mosíah (véase Mosíah 27). Conforme cuente el relato, haga referencia a los cuatro pasos del arrepentimiento.

· Idea Manual Primaria 4: Lleve a clase una mochila o una bolsa con varios objetos pesados. (Es muy probable que usted sepa qué tentaciones tienen los niños de la edad de los de su clase; por tanto, utilice los nombres de esos pecados en las etiquetas.) Haga que los niños levanten por turno la pesada bolsa y luego que uno de ellos saque un objeto a la vez.
Cuando se hayan sacado todos los "pecados", la "carga" o el pesado "lastre" del niño será más liviano. (Si lo cree conveniente, deje los objetos a la vista durante el transcurso de la lección para hablar de ellos cuando piense que sea apropiado.) Compare el peso de la bolsa pesada con la liviana. Jesús nos dijo que si nos allegamos a Él por medio de la fe, el arrepentimiento y el bautismo, nuestras cargas serán más livianas. El arrepentimiento es sentir pesar por haber pecado, no volver a hacerlo y luego tratar de vivir a semejanza del Salvador. En esta lección, los niños se enterarán de cómo Alma, hijo, y los hijos de Mosíah sintieron la carga del pecado y descubrieron la felicidad que se obtiene cuando, por medio de la fe en Jesucristo y el arrepentimiento, ese lastre es quitado.

· Idea Manual Primaria 4: Enseñe el relato del poderoso cambio que tuvo lugar en la vida de Alma, hijo, y de los hijos de Mosíah, tal como se registra en Mosíah 27 y 28:1–9, utilizando la lámina en el momento propicio. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase "La enseñanza por medio de las Escrituras", pág. VIII.) Haga que los niños comprendan que esta lección se trata de Alma, hijo (su padre, Alma, padre, fue la persona que Abinadí convirtió por medio de su prédica). Analice con la clase el proceso del arrepentimiento por el que pasó Alma, hijo, el cual es el mismo por el que todos debemos pasar cuando nos arrepentimos (véase Alma 36:16–21):
1. Reconocer el pecado.
2. Confesar el pecado y orar rogando que se nos perdone.
3. Hacer lo posible por enmendar el error cometido.
4. Abandonar el pecado.
5. Obedecer los mandamientos y llevar una vida más parecida a la del Salvador.

· Idea Manual Primaria 4: Utilice la fotografía de un bebé o pida a una persona que tenga un niño pequeño que lo lleve a clase. Compare la pureza de un bebé con la de una persona que se ha arrepentido.

· Idea Manual Primaria 4: Pida a un converso reciente que hable a la clase sobre algunas de las formas en que el arrepentimiento y el bautismo hayan cambiado su vida y le hayan traído felicidad.

· Idea Manual Primaria 4: Utilice una botella de agua clara para representar a una persona sin pecado. Coloque en el agua unas gotas de colorante para alimentos o tinta; hágales notar cómo el color se expande por el agua y compárelo con el pecado. Luego, agregue unas pocas gotas de blanqueador de ropa y explique que ese procedimiento representa la forma en que el arrepentimiento nos limpia del pecado. (Quizás quiera realizar este experimento en su casa, antes de dar la clase, a fin de saber qué cantidad de colorante y blanqueador debe utilizar.)

· Idea Manual Primaria 4: Canten o repitan la letra de la canción "Saber perdonar" (Canciones para los niños, Nº 52).

· Idea Manual Primaria 6: Analice con los niños qué consecuencias tiene el pecado en nosotros? Después pida un voluntario de entre los niños de la clase y átele los tobillos juntos con una cuerda, una media de nilón vieja o una bufanda y luego pídale que trate de pararse en un banco o en una silla sin saltar.
Lea Doctrina y Convenios 88:86. Explique que los errores y las malas acciones se pueden comparar con una cuerda que nos limita y nos impide progresar o ascender hacia el reino de nuestro Padre Celestial. Nos impiden también ser tan felices como lo hubiéramos sido si no hubiéramos pecado.
Pregunte a los niños qué podemos hacer para desatar las cuerdas de nuestras malas acciones. Es importante que los niños comprendan que debido a la Expiación, podemos arrepentirnos, superar nuestros errores y ser perdonados. Desate la cuerda y pida al niño que se pare en el banco o la silla (si utiliza una silla, sosténgala mientras el niño se sube a ella). Explique que el arrepentimiento es semejante a desatar una cuerda. Nos vemos libres de los errores que nos impiden ser felices y progresar para ser dignos de vivir con nuestro Padre Celestial.

· Idea Manual Primaria 6: Pida a las familias de los niños de su clase que, si es posible, le presten una fotografía de los niños cuando éstos eran bebés o en su defecto utilice una lámina de un bebé. Ponga las fotografías a la vista. (Si tiene fotografías de todos los niños de la clase puede, si lo desea, hacer que los niños adivinen quién es el bebé en cada una de las fotografías.) Explique que cuando dejamos la presencia de nuestro Padre Celestial para venir a la tierra, éramos puros y no habíamos cometido ningún pecado. Nuestro Padre Celestial sabía que no permaneceríamos puros, sino que cometeríamos errores a medida que fuéramos creciendo y aprendiendo. Debido al amor que Jesucristo tiene por nosotros, Él sufrió por nuestros pecados y con ello hizo posible que se nos perdonara por medio del arrepentimiento.

· Idea Manual Primaria 2: Canten o reciten la letra de "Si te sientes feliz" (Canciones para los niños, pág. 125), ayudando a los niños a inventar versos nuevos que hablen de decisiones felices.
Por ejemplo:
¡Si te sientes hoy feliz, sé bueno, sí! (Aplaudir.)
¡Si te sientes hoy feliz, sé bueno, sí! (Aplaudir.)
Si te sientes muy feliz, tu rostro no podrá mentir.
¡Si te sientes hoy feliz, sé bueno, sí! (Aplaudir.)
Otras opciones incluyen:
di la verdad! (Tocarse la boca dos veces.)
ve a compartir! (Extender el brazo en acción de dar.)
ora al Señor! (Cruzar los brazos e inclinar la cabeza.)
Es posible que usted desee terminar la canción cantando todas las ideas en forma combinada de la siguiente manera:
¡Si te sientes hoy feliz, sé bueno, si (Aplaudir), di la verdad (Tocarse la boca dos veces), ve a compartir (Extender el brazo en acción de dar), ora al Señor (Cruzar los brazos e inclinar la cabeza)!




Relatos
"Limpia otra vez" (octubre de 2006, Liahona)
Una jovencita comete un error poco después de su bautismo, pero sabe que puede arrepentirse.
"Kelsey comete un error" (julio de 2012, Liahona)
Una historia sin palabras para los niños más pequeños acerca de una niña que pide perdón a su madre después de derramar esmalte de uñas sobre la alfombra. Incluye dos actividades sencillas.
"El regreso seguro al Padre Celestial" (abril de 2009, Liahona)
El presidente Dieter F. Uchtdorf comparte una analogía de aviones para explicar cómo tomar decisiones y arrepentirse.


Actividades
"Aprender de los errores" (julio de 2012, Liahona)
Pon en orden la secuencia de acontecimientos que llevaron al arrepentimiento.



Multimedia
Las Bellas Artes del Evangelio: "La conversión de Alma hijo"
Las Bellas Artes del Evangelio: "El hijo pródigo"
Música: "Help Me, Dear Father" (Children's Songbook, pág. 99)
Música: "Voy a vivir el Evangelio" (Canciones para los niños, pág. 72)


Más ideas en cuanto a Arrepentimiento y Expiación




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jueves, 20 de febrero de 2014

Tiempo para Compartir: El albedrío es el don de escoger por mí mismo.

Ideas del Bosquejo 2014

. Lleve varios objetos de entre los cuales los niños puedan escoger. Por ejemplo, podría llevar dos tipos diferentes de fruta, un lápiz y un bolígrafo, o dos tipos diferentes de zapatos. Pida a varios niños que elijan de entre los objetos. Explique que la capacidad de escoger es un don que se llama "albedrío" y que somos libres de escoger, pero que cada decisión tiene una consecuencia.

. Diga a los niños que cuando éramos espíritus en la vida premortal, utilizamos nuestro albedrío para tomar una buena decisión; todos escogimos seguir el plan de nuestro Padre Celestial. Pida a alguien que lea2 Nefi 2:27. Analicen lo que el pasaje de las Escrituras dice acerca de las consecuencias de decidir seguir a Jesucristo o de decidir no seguirlo.

. Invite a cada clase a hacer una representación dramática en la que pudieran usar su albedrío para seguir un mandamiento. (Por ejemplo, podrían hacer una representación dramática en la que obedecen a sus padres o comparten un juguete con un amigo). Permita que los otros niños hablen sobre las buenas consecuencias de su decisión.


Más Ideas

· Comente con los niños que está pensando en una palabra y diga algunas pistas para ayudarles a adivinar la palabra. Pídales que levan- ten la mano cuando crean que saben la respuesta. Las pistas pueden incluir lo siguiente: Lo teníamos antes de venir a la tierra. Es un don de nuestro Padre Celestial. Es una parte importante del plan de nuestro Padre Celestial para nosotros. Satanás deseaba quitárnoslo. Lo utilizamos cuando tomamos decisiones. Es un don que nos permite elegir por nosotros mismos. Comienza con la letra A. Luego que los niños hayan adivinado la respuesta, repitan juntos: "El albedrío es el don de elegir por nosotros mismos".

· Muestre a los niños una vara con la palabra elección escrita en un extremo y la palabra consecuencias escrita en el otro extremo. Explique que una consecuencia es lo que sucede de manera natural debido a una elección que hacemos; por ejemplo, si elegimos un instrumento musical y practicamos, iremos mejorando nuestra habilidad, y si elegimos tocar el fuego nos quemaremos. Levante la vara y muestre a los niños que ada vez que levanta la vara, obtenemos ambas: la elección y la consecuencia de esa elección. Pida a un niño mayor que lea 2 Nefi 2:27. Invite a los otros niños a que escuchen cuáles son las consecuencias de tomar decisiones correctas (libertad y vida eterna) y cuáles son las consecuencias de tomar malas decisiones (cautividad y miseria). Dibuje un gráfico simple en la pizarra como se demuestra aquí.
Ayude a los niños para que entiendan que el tomar buenas decisiones nos lleva a la libertad y a la felicidad, pero el tomar malas decisiones nos lleva a la cautividad y a la infelicidad. Invite a dos niños a pasar al frente del salón y permita que cada niño(a) sostenga un extremo de la vara. Pida al que sostiene el extremo "elección" que de un ejemplo de una buen a elección (por ejemplo, hablar con amabilidad a otras personas). Pida al otro niño que comparta las posibles consecuencias de esa elección (por ejemplo, una amistad perdurable). Repita la actividad con otros niños.

· Durante las dos primeras semanas del mes, enseñe algunos relatos de las Escrituras que demuestren cómo el tomar decisiones correctas conduce a la libertad y a la felicidad y cómo el tomar malas decisiones conduce al cautiverio y a la miseria. Algunos relatos de las Escrituras que podría utilizar incluyen al Salvador y a Satanás (véase Moisés 4:1–4); Nefi, Lamán y Lemuel (véase 1 Nefi 2–4, 7, 18); Sadrac, Mesac y Abed-nego (véase Daniel 3); o Alma y el rey Noé (véase Mosíah 17–19). Luego de contarles un re- lato, invite a dos niños a que sostengan un extremo de la vara "elección y consecuencias". Pida a un niño que explique las elecciones que hicieron las personas en el relato y al otro niño que explique las consecuencias de esas elecciones.

· Coloque una lámina de Jesucristo en la pizarra. Dibuje algunos escalones en dirección a la lámina. En un papel, dibuje una figura humana con líneas o trazos sencillos y colóquelo en la base de los escalones. Cuente un relato corto sobre las elecciones que un niño podría hacer durante un día. Por cada elección, pida a los niños que muestren si fue una buena decisión o una mala decisión; poniéndose de pie si fue buena y sentándose si fue mala. Por ejemplo: "Juanita le quitó un juguete a su hermanito y él empezó a llorar. Cuando la mamá le preguntó a Juanita por qué lloraba el hermanito, ella dijo que no sabía". Por cada buena decisión, mueva la figura de la persona un escalón hacia Jesús. Continúe la historia con otras decisiones hasta que la figura llegue al Salvador. Analice cómo las buenas decisiones nos traen felicidad y nos ayudan a acercarnos al Señor.

· Analice brevemente los siguientes conceptos y luego cante con los niños las canciones correspondientes : Antes de venir a la tierra viví en los cielos ("Viví en los cielos" [CN, pág. 148]). Escogí venir a la tierra y recibir un cuerpo ("Soy un hijo de Dios" [CN, págs. 2–3]; "El Señor me dio un templo" [CN, pág. 73]). Seré bautizado y recibiré el don del Espíritu Santo ("Cuando me bautice" [CN, pág. 53]; "El Espíritu Santo" [CN, pág. 56]). Puedo prepararme para ir al templo ("Me encanta ver el templo" [CN, pág. 99]; "Las familias pueden ser eternas" [CN, pág. 98]). Yo resucitaré ("Mandó a Su Hijo" [CN, págs. 20–21]).

· Muestre a los niños un recipiente con crayones o lápices de cera de varios colores. Muéstreles otro recipiente con un sólo crayón. Pregunte a los niños: "Si fueran a colorear un dibujo, ¿cuál de estos recipientes desearían usar? ¿Por qué?" Explique que el tener una variedad de elecciones es una bendición. Testifique que el Padre Celestial y Jesucristo nos aman y desean que tomemos decisiones correctas.

· Permita que los niños coloreen una copia del dibujo de la página 35 del Manual de guardería, Mirad a vuestros pequeñitos, o invíteles a que hagan dibujos parecidos con las mismas frases. Analice quién creó lo que se presenta en las ilustraciones y por qué fueron creadas. Enseñe a los niños que el Padre Celestial espera que nosotros cuidemos este mundo que Su Hijo creó para nosotros. Pida a los niños que compartan las elecciones que pueden hacer para cuidar de la tierra y las creaciones que en ella hay. Invite a los niños a que lleven las ilustraciones a casa y que le pidan a sus padres que lo conviertan en un librito.

· Prepare dos tiras de papel, una que diga "Tengo albedrío" y otra que diga "Soy responsable de mis decisiones". Divida a los niños en dos grupos y pida a dos niños que pasen al frente del salón. Pida a uno de ellos que sostenga en alto la primera tira de papel y pida a uno de los grupos que se ponga de pie y diga: "Tengo albedrío". Pida al otro niño que sostenga en alto la segunda tira de papel y pida al otro grupo que se ponga de pie y diga "Soy responsable de mis decisiones". Repita la actividad varias veces y permita que cada grupo diga cada frase.

· Pregunte a los niños cuál sería la consecuencia si decidieran, tocar una cocina [estufa] caliente, asistir a la Iglesia, ser amables con los demás o no comer. Explique que nuestro Padre Celestial nos ama y desea que tomemos buenas decisiones y recibamos las bendiciones de dichas decisiones.

· Escriba en tiras de papel algunas buenas decisiones y algunas malas decisiones que un niño podría tomar y colóquelas en un recipiente. Pida a los niños que formen dos filas: una fila de "decisiones" y una fila de "con- secuencias". Pida al primer niño de cada fila que camine hacia el frente del salón mientras todos cantan la primera estrofa de "Haz el bien" (Himnos, No 155). Pida al niño de la fila de "decisiones" que saque y lea una decisión. Pida al otro niño que mencione una posible consecuencia de esa decisión. Pida al resto de los niños que señalen con el pulgar hacia arriba si es una buena decisión y con el pulgar hacia abajo si es una mala decisión. Continúe según el tiempo lo permita.

· Idea compartida por IdeasSUD: "Mis queridos hermanos y hermanas, cada día es un día de decisión, y las decisiones que tomamos determinan nuestro destino. Algún día, cada uno de nosotros comparecerá ante el Señor para ser juzgados y tendremos una entrevista personal con Jesucristo. Daremos cuenta de las decisiones que tomamos…" (Elder Russel M. Nelson, "Decisiones para la Eternidad", Conferencia General Octubre 2013, link en la actividad anterior) A veces debemos tomar tiempo para reflexionar realmente. Generalmente, los días pasan y no consideramos que hemos hecho para honrar el don del albedrío. ¿Pueden imaginar cómo sería encontrarnos con Jesucristo y hablarle sobre lo que hemos hecho? Prepara hojas para los niños con el título "Nuestras decisiones determinan nuestro destino". Divide cada papel en cuatro secciones tituladas: BUENAS DECISIONES DE AYER, BUENAS DECISIONES DE HOY, BUENAS DECISIONES DE MAÑANA, BUENAS DECISIONES EN DIEZ AÑOS. ¿Qué es una decisión? Piensen en ayer. Haz que los niños dibujen o escriban decisiones buenas que hayan tomado en una parte del papel. ¿Hubo ayer alguna decisión que pudo haber sido mejor? ¿Qué buenas decisiones podrían tomar mañana? ¿Y en diez años? ¿Qué buena decisión podrían tomar hoy? Permite que los niños dibujen y luego compartan su trabajo.

· Idea compartida por IdeasSUD: El Presidente Harold B. Lee dijo: "Además de la vida misma, el libre albedrío es el don más grande que Dios dio a la humanidad." (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 4) Ya que Nuestro Padre Celestial nos ha dado este regalo tan grande, entre otros, ¿cómo podemos utilizar este don como un regalo hacia Él? Muestra una gran caja envuelta e invita a los niños a sacar situaciones de allí. Haz que piensen cual sería la mejor manera de utilizar su albedrío en esa situación. Algunas situaciones podrían incluir:
Estas en un auto y una canción con una letra inapropiada comienza a sonar en la radio.
Estas en la escuela y algunos niños están diciendo malas palabras.
Tu hermano continúa sacándote los juguetes.
Alguien te pregunta por qué vas a la Iglesia.
Rompiste algo valioso en tu casa, nadie te vio.
Un niño molesta continuamente a uno de tus compañeros en la escuela.
Tienes una actividad deportiva en día domingo.
Si el tiempo lo permite, podrías entregar papel y sobres a los niños para que escriban una buena decisión que tomarán esta semana como un regalo para Nuestro Padre Celestial. ¡Permíteles colorear y agregar un hermoso moño al sobre!

· Idea compartida por IdeasSUD: "Los hombres y las mujeres reciben el albedrío como un don de Dios, pero la libertad y, a su vez, la felicidad eternas provienen de la obediencia a Sus leyes." (Elder L. Tom Perry, Conferencia General Abril 2013, "La Obediencia a la ley es libertad")
Cantemos "Escojamos los correcto". Nuestra libertad de escoger es un don de Nuestro Padre Celestial. Lo que hagamos con nuestras decisiones puede hacernos eternamente felices o infelices.
Dale chicle a los niños. Espera un momento, ¿dije chicle? Permíteme expresarme mejor. Explica MUY CLARAMENTE lo siguiente: Traje chicle para la lección de hoy, pero si el chicle se sale de sus bocas, SE VA A LA BASURA. No vamos a ensuciar todo con chicle porque estamos en la casa del Señor y queremos mostrar respeto. Después del Tiempo para Compartir, todo el chicle se va a la BASURA. Todos los que estén de acuerdo con estas instrucciones, levanten la mano y podremos comenzar.

· Idea compartida por IdeasSUD: Invita a un niño a pasar al frente y hacer un globo con el chicle. Muestra un poster con la cabeza de un niño. En su boca deberá tener pegado un pequeño globo rosa inflado simulando un chicle. En el poster habrá pegados pequeños sobres con escrituras, preguntas o canciones relacionadas con el albedrío y escoger lo correcto. El niño que pase al frente y haga un globo con el chicle, podrá escoger un sobre y cantar, leer o responder, lo que este le indique.
Finaliza repitiendo la cita del Elder Perry. Podemos elegir ser felices al escoger lo correcto. Comparte tu testimonio. Antes de que los niños salgan del salón, deberán tirar su chicle en el cesto que sostendrá una maestra.

· Idea compartida por IdeasSUD: Este es un discurso que DEBEMOS leer esta semana. Es del Elder Wolfgang H. Paul (Conferencia General Abril 2006, "El don del albedrío")
"Hace algún tiempo, mientras conducía, me detuve en un semáforo en rojo. El automóvil que estaba delante de mí tenía un pequeño cartel adhesivo que decía: "Hago lo que quiero".
Me pregunto por qué alguien escogería poner algo así en su vehículo. ¿Qué mensaje quería comunicar? Quizás el conductor del auto deseaba expresar públicamente que al hacer lo que él quería había alcanzado una libertad plena. Al meditar sobre ello, me di cuenta de que nuestro mundo sería bastante caótico si todos hicieran lo que quisieran."

· Idea compartida por IdeasSUD: Prepara algunas escrituras sobre el albedrío para que los niños busquen en grupos y las discutan. Podrían ser historias de las escrituras sobre personas que hayan utilizado su albedrío sabia o imprudentemente. Haz que un niño de cada grupo pase al frente a contarnos sobre la escritura que le tocó.
Entrega a cada niño un dibujo de un auto y permíteles que inventen un sticker que sea mejor que "Hago lo que quiero". Comparte tu testimonio de que el albedrío es un regalo y debemos tratarlo como tal.

· Desafío Fe en Dios - Una actividad "Aprender y vivir el Evangelio" El Albedrio es la capacidad que tenemos de elegir por nosotros mismos. Es un don precioso que el Padre Celestial nos ha dado. Cuando elegimos seguir el ejemplo de Jesucristo, estamos más cerca de nuestro Padre Celestial. Algunas decisiones que tomamos pueden tener consecuencias eternas, así que tenemos que ser muy cuidadosos con las cosas que hacemos! Canten el himno "Haz el bien" (Himnos, N º. 239). Busque las respuestas a las siguientes preguntas en el himno:
  1. ¿Quién le guiará para hacer la elección correcta?
  2. ¿Quién trata de llegar a tomar la decisión equivocada? 3. ¿Cómo elegir el derecho de hacer que se sienta?
Comparta su testimonio en su próxima noche de hogar sobre qué agencia y la elección de la derecha significan para ti.

· Una lección simple puede ayudar a los niños a entender el principio del albedrío . Escribe varias tareas en pedazos de papel, lo suficientemente grande para ser leído fácilmente. Colóquelas en una caja o un tazón y haga que los niños elijan un trozo de papel con los ojos vendados. Luego que escojan con los ojos abiertos . Pídales que es la forma más segura de conseguir lo que quieren. Señale que si bien pueden conseguir lo que quieren sin mirar, las posibilidades de que la satisfacción es mucho mayor cuando se pueden ver las opciones y saber lo que están eligiendo .
APLICACIÓN: No puede haber albedrio sin la libertad para tomar decisiones. El albedrio, sin embargo, no significa que tenemos opciones ilimitadas . Todos nosotros estamos limitados en cierta medida por nuestras situaciones y circunstancias. No podemos elegir , por ejemplo, de haber nacido en un lugar diferente, o haber nacido como una persona diferente. Del mismo modo , no podemos ser deshonesto y esperan para entrar en el reino de Dios. Esa bendición no viene sino para lo honesto . La verdadera libertad siempre ha presupuesto la responsabilidad. Como la libertad de elegir , también aumenta la responsabilidad necesidad.

· Primaria 2: Dé a los niños papel y lápices de cera (crayones) para que dibujen algunas de las cosas que Jesús quiere que hagan, tales como ir a la iglesia, ayudar a sus padres, consolar a otro niño que se sienta solo o triste o jugar con sus hermanos o hermanas. Escriba en cada papel: ¿Qué quiere Jesús que yo haga?

· Primaria 2: Canten o repitan la letra de "Muestra valor" (Canciones para los niños, pág. 80) o "El valor de Nefi" (Canciones para los niños, pág. 64). La letra de "Muestra valor" se encuentra al final del manual. Después de cantar, recuérdeles a los niños la historia de Miguel. Miguel tuvo que tomar algunas decisiones difíciles.
• ¿Por qué a veces es difícil escoger lo correcto? Diga a los niños que a pesar de que a veces es difícil, si tratamos de hacer lo que es correcto tendremos sentimientos de paz y felicidad.


· Primaria 2: Explique a los niños que este año en la Primaria aprenderán mucho acerca de hacer lo justo. Muestre las láminas 2-4, La vida preterrenal; 2-24, El llamamiento de los pescadores; y 2-39, El Profeta José Smith. Diga a los niños que aprenderán algunas cosas importantes acerca de personas que hicieron lo justo. Dé una breve introducción antes de presentar cada lámina.
• Lámina 2-4. Hicimos lo justo cuando escogimos venir a la tierra (véase lección 4).
• Lámina 2-24. Los Apóstoles de Jesús hicieron lo justo porque escogieron dejar de pescar para seguir al Señor (véase lección 15).
• Lámina 2-39. José Smith hizo lo justo porque oró para saber cuál era la iglesia verdadera (véase lección 20).


· Primaria 2: Para ayudar a los niños a conocerse mejor, escriba los nombres de cada uno de ellos en un trozo de papel y colóquelos en un recipiente. Pida a cada niño que tome uno de los trozos de papel y que dé pistas al resto de la clase acerca de la persona cuyo nombre esté en su papel hasta que el resto adivine quién es. Las pistas pueden ser, por ejemplo: "Esta persona sonríe mucho", "Esta persona está vestida de azul" o "Esta persona tiene el cabello negro".

· Primaria 2: Describa algunas decisiones que los niños podrían tomar. Pida a los niños que se pongan de pie si representa una decisión correcta y que se sienten si representa una equivocada. Puede utilizar los siguientes ejemplos u otros:
• Levantarse temprano para llegar a la Iglesia a tiempo.
• Quejarse enojados cuando el desayuno no es el que ustedes querían.
• Ayudar a una hermanita a encontrar el zapato que se le perdió.
• Decir "hola" a un niño nuevo en la clase de la Primaria.
• Golpear los pies muy fuerte contra el piso al entrar en la capilla.
• Pensar en Jesucristo durante la Santa Cena.
• Escuchar en silencio la lección durante la clase de la Primaria.


· Primaria 2: Pida a los niños que formen un puño con la mano, con el dedo pulgar levantado. Dígales que usted describirá algunas decisiones que ellos podrían tomar. Si la decisión que se describe representa algo que Jesús quiere que hagamos, ellos deben indicarlo con el pulgar hacia arriba, pero si describe algo que Satanás quiere que hagamos, deberán indicarlo con el pulgar hacia abajo. Podría utilizar los siguientes ejemplos u otros que usted desee:
•Decides venir a la Primaria.
•Decides cantar en la Primaria cuando la directora de música les pide a todos que canten.
•Decides tener los ojos abiertos durante la oración.
•Decides traer un amiguito a la Primaria.
•Decides cuchichear con tu amiguito durante la repartición de la Santa Cena.
•Decides caminar con reverencia al salón de clase.
•Decides reírte cuando otro niño tropieza y se cae.
•Decides molestar a los otros niños haciendo ruidos.
•Decides ayudar a la maestra a hacer la actividad.
•Decides burlarte de alguien que contestó mal una pregunta.
•Decides escuchar con reverencia mientras la maestra cuenta un relato.



· Primaria 2: Pida a todos los niños que se pongan de pie. Escoja a un niño para que sea el líder y déle una moneda o un botón. Pida al líder que se ponga delante de los niños con la moneda escondida en una de las manos. Deje que el resto de la clase adivine en cuál mano está la moneda. Cuando todos hayan opinado, el líder les mostrará en qué mano está. Los niños que hayan adivinado dan un paso en dirección al líder mientras que los demás permanecen en su lugar. Repita la actividad hasta que uno de los niños llegue hasta donde está el líder.
• ¿Por qué no todos ustedes adivinaron bien todas las veces? (No tenían ninguna información para ayudarles a adivinar correctamente.)
• ¿Creen que adivinar es una buena forma de tomar decisiones?
Ayude a los niños a comprender que no debemos adivinar para tomar nuestras decisiones. Jesús nos enseñó lo que debemos hacer. Si hacemos lo que nuestro Padre Celestial y Jesús quieren que hagamos, siempre escogeremos lo correcto.


· Primaria 2: Dé a los niños papel y lápices de cera e indíqueles que se dibujen a sí mismos haciendo lo que Jesucristo quiere que hagan en la Primaria. Algunos ejemplos de ello son: estar sentados con reverencia, cantar, ayudar al maestro o caminar con reverencia.


· Primaria 2: Ayude a los niños a repetir la letra de "Oye, Oye" usando los movimientos que se indican:
En cualquiera decisión, ¡oye! ¡oye! (Poner la mano atrás de la oreja.)
la voz de la inspiración, siempre oye. (Poner el dedo índice frente a los labios.)
Buen consejo te dará (Menear la cabeza indicando "sí".)
Y siempre te guiará. (Cruzar los brazos.)
Repita hasta que los niños aprendan la letra de memoria.


· Primaria 3: Invite a cada niño a contar alguna experiencia en la que haya escogido hacer lo justo y que explique cómo se sintió después de haberlo hecho.


· Primaria 3: Pida a cada niño que ilumine una copia del escudo HLJ que se encuentra al comienzo del manual.


· Primaria 3: Pida a los niños que hagan dibujos que representen formas en las que pueden escoger lo justo.


· Primaria 3: Indique a los niños que, por turno, hagan la representación de una tarea diaria que sus padres les hayan asignado y expliquen por qué el realizarla es escoger lo correcto.






Relatos
"El albedrío y la responsabilidad" (septiembre de 2012, Liahona)
El élder Shayne M. Bowen, de los Setenta, explica sobre la importancia del albedrío en el plan del Padre Celestial para nosotros.
"Ven y escucha la voz de un profeta: El cruce de caminos" (abril de 2004, Liahona)
El presidente Thomas S. Monson enseña que las elecciones que hagamos sí importan.
"El cruce de caminos" (Liahona, abril de 2004)
El presidente Thomas S. Monson enseña que nuestras decisiones nos llevan a nuestro destino.
"Decide ahora mismo" (Liahona, marzo de 2012)
El presidente Thomas S. Monson comparte una historia acerca de hacer lo justo. Incluye una actividad corta acerca de las elecciones.
"¿Cómo puedo seguir al Salvador?" (Liahona, diciembre de 2011)
El élder Quentin L. Cook, del Quórum de los Doce Apóstoles, comparte algunas ideas sobre este tema.
"¿Cómo puede ayudarme el Evangelio a ser feliz?" (Liahona, marzo de 2011)
El élder David A. Bednar, del Quórum de los Doce Apóstoles, comparte algunas ideas sobre este tema.
"Jehová salva al fiel Daniel" (Liahona, septiembre de 2010)
Relatos del Antiguo Testamento en cuanto a Daniel escogiendo lo justo.
"Mi gran decisión" (Liahona, junio de 2011)
Nicole sabía que al cumplir los ocho años, ella sería responsable de tomar buenas decisiones.
"Los deseos justos" (Liahona, octubre de 2004)
El élder Clate W. Mask, hijo, de los Setenta, enseña que por lo general terminamos haciendo lo que queremos; ¡la clave es querer lo correcto!
"En defensa de la rectitud" (Liahona, octubre de 2006)
El élder Wolfgang H. Paul, de los Setenta, comparte cómo defendió sus creencias aunque los compañeros de clase y los maestros se burlaban de él.
"¿Qué vas a hacer ahora?" (Liahona, octubre de 2006)
Ideas sobre cómo vivir rectamente después del bautismo.




Actividades
"El albedrío es el don de elegir por nosotros mismos" (enero de 2012, Liahona)
Incluye un juego para imprimir acerca de cómo elegir el bien.
"Decide ahora mismo" (marzo de 2012, Liahona)
El presidente Thomas S. Monson enseña sobre el albedrío. Incluye varias actividades acerca de tomar decisiones correctas.
"Tiempo para compartir: Siempre haré lo justo" (octubre de 2005, Liahona)
Una lección acerca de cómo se nos ayuda a usar nuestro albedrío para tomar decisiones correctas. Incluye una actividad del laberinto.
"Escoge lo correcto" (Liahona, septiembre de 2010)
Un juego de laberinto que utiliza ilustraciones de decisiones del bien y del mal. Incluye ideas para los padres para enseñar acerca de cómo las buenas decisiones nos harán felices.
"Siempre haré lo justo" (Liahona, octubre de 2005)
Un mensaje acerca de los recursos que pueden ayudarnos a escoger lo justo, así como un laberinto que utiliza ilustraciones de buenas decisiones y malas decisiones que nos llevan a Jesús.




Multimedia
Para la Fortaleza de la Juventud: El albedrío y la responsabilidad
Póster de mensajes mormones: "Utiliza el tiempo sabiamente" (septiembre de 2012, Liahona)
(Nota: se aconseja a los jóvenes a ser sabios con su tiempo y a tomar buenas decisiones.)
Video: Mensajes mormones: "Libres para…"
Música: "Escojamos lo correcto" (Canciones para los niños, pág. 82)
Música: "Muestra valor" (Canciones para los niños, pág. 80)
Música: "Yo trato de ser como Cristo" (Canciones para los niños, pág. 40)
Música: "Defiende el bien" (Canciones para los niños, pág. 81)
Partitura: "De la mano y desde toda nación" (Liahona, octubre de 2003)
Video: Historias del Libro de Mormón, "Capítulo 30: Alma aconseja a sus hijos"









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